Presencia Misionera México Postulantado-Aspirantado

México - Misión Comunidad del Postulantado-Aspirantado

La comunidad del Postulantado de la Provincia de Guadalupe, se trasladó de Guadalajara, Jalisco, a la casa del noviciado en la ciudad de Cuautitlán, Estado de México, en la Diócesis del mismo nombre, el 9 de agosto de 2012. Pertenecemos a la Parroquia de la Divina Providencia y Nuestra Señora de los Dolores.

Somos una comunidad internacional integrada por cuatro hermanas profesas una de nacionalidad mexicana, una colombiana y dos salvadoreñas

Nuestra misión principal es la formación de las aspirantes y postulantes, de acuerdo a los lineamientos establecidos por la Congregación.

Así también como comunidad se lleva la Sagrada Comunión a los enfermos para “prestarles los servicios corporales y espirituales” (R.I); “consolarlos y asistirlos” (R.XXXVI). Acompañamos a nuestros vecinos en penas de familia a fin de vivir el “Anuncio de la Palabra por el servicio de Caridad”.

De la misma manera, asesoramos al grupo de Laicos Dominicos Presentación, que inició en esta comunidad en el año 2000, con reuniones mensuales de formación que han favorecido su espíritu misionero.

En junio de 2013 iniciamos un proyecto de encuentros para jóvenes “Mujer: ¿a quién buscas”?  Esta ha sido una experiencia de enriquecimiento personal y comunitario ya que es un proyecto llevado en comunidad y nos implicamos todas para su preparación e integramos a las aspirantes en la realización.

Por otro lado, esta comunidad tiene como tradición realizar en el mes de diciembre una kermés en la cual participan hermanas, aspirantes y laicos, como una experiencia de encuentro con Dios en el trabajo común y en la solidaridad desde valores que son muy nuestros: la sencillez, el trabajo y la pobreza. Es una experiencia muy positiva, ya que más allá de lo que se puede lograr económicamente es una oportunidad para crecer en el conocimiento mutuo y en valores humanos y cristianos tanto para nosotras como para las personas que se acercan mostrando un rostro amable y generoso.

Es así como en lo cotidiano buscamos favorecer el espacio para que el proyecto de Dios se realice en cada una de nosotras desde una vida orante, fraterna y misionera.

GRUPO DE ADOLESCENTES