Presencia Misionera El Salvador

El Salvador- "Misión de la comunidad de Colonia Dolores"

Cuando se dieron los pasos para organizar la Viceprovincia de Guadalupe en 1988, se le anexó El Salvador.

Para llevar adelante el proyecto misionero, la comunidad buscó el camino de la oración, alimentada por la Palabra de Dios que hacemos en forma personal y comunitaria. Con las luces del Espíritu Santo, hemos buscado la forma de responder a la realidad y ser elementos de comunión eclesial desde nuestro testimonio y el servicio que prestamos.

La comunidad se orienta hacia el servicio de la salud, por medio de la Medicina Alternativa, a través de la Terapia del Biomagnetismo Médico. Aquí está el centro de nuestra irradiación misionera, porque hay escucha, se comparte el mensaje de la Palabra; las personas se sienten acogidas y hasta curadas integralmente. Es también una atención ecuménica porque llegan personas de otros credos. Las hermanas amamos la misión y la hacemos con mística.

Además participamos en el servicio de la Clínica Parroquial, en la atención a las personas más pobres.

Siempre estamos atentas a la Pastoral Vocacional, acompañamos procesos de discernimiento hasta que lo/as jóvenes descubren el proyecto que el Padre tiene para ello/as.

Estamos cercanas a varios enfermos de la Parroquia, a quienes visitamos frecuentemente y esperan siempre nuestra presencia que los anime en medio de sus sufrimientos.

Como un logro, nos hemos integrado a la pastoral parroquial; algunos años no participamos totalmente en las actividades de la parroquia, por motivos históricos de organización. Hoy, estamos en proceso de participación y colaboración.

Las pequeñas comunidades están muy contentas con nuestra presencia más activa.

Como proyección misionera de la comunidad, las hermanas participan en la misión intercongregacional de CONFRES y trabajan mensualmente con un grupo de jóvenes en un cantón de San Pedro Mazahalt.