Justicia y Paz

Solidaridad con el mundo y en congregación

“Justicia y Paz” es una dimensión constitutiva de nuestra vida. Exige de nosotras una manera de actuar y de relacionarnos que nos situé prioritariamente del lado de los olvidados por la sociedad y se exprese en primer lugar en la solidaridad.

Esta solidaridad es profética en una sociedad individualista. Para vivirla estaremos atentas a compartir aún más, nuestras riquezas espirituales, intelectuales, relacionales y materiales. Esto nos llevará a dejar de lado nuestras seguridades y apegos para estar más cerca de quienes esperan nuestra ayuda.

Nuestro modo de vida adquiere todo su sentido y nos abre a una generosidad creativa y efectiva cuando desde el corazón mismo de nuestra pobreza, con un estilo sencillo y austero, compartimos lo que somos y tenemos.

52° Capítulo General. Tours, 2004

Barda Ecológica. Ciudad Altamirano, Edo. de Guerrero.

Desde hace varios años estábamos pensado qué hacer con tanta basura que se podía reciclar en Ciudad Altamirano, donde el consumo de refrescos y comida chatarra es muy alto. A pesar de hacer las campañas para una alimentación sana no es posible, con tanta propaganda lograr que la mentalidad cambie y se busque consumir más fruta y verdura. Así que, hace siete años, nos pusimos a la tarea de recolectar las botellas plásticas (pet) para venderlas y con ello apoyar de alguna manera a pequeñas situaciones emergentes de quienes acuden a nuestro dispensario.

Empezamos por trabajar con los jóvenes y niños que se les apoya con una beca para estudiar. Un modo de retribuir a la ayuda, sería trayendo cada quien 100 botellas de pet. Las cuales se comenzaron a vender y a ellos mismos se les prestaba el dinero para sus necesidades primarias o para alguna medicina de su familia.

Hace dos años, pensamos en construir una barda que permitiera no solamente utilizar el pet sino también tanta bolsa plástica y bolsas de comida chatarra. El proyecto se echó a andar y con los mismos chicos y chicas se comenzaron a llenar las botellas de dos litros que serían como los “ladrillos” para construir la barda. Ha ido muy lento el proceso, puesto que llenar las botellas es toda una odisea.

En esta aventura han colaborado nuestras hermanas y laicos de varias comunidades, algunas recolectando pet y plásticos y otras llenando las botellas y enviándolas. En este año, compramos una máquina para moler pet y plástico, lo que ha facilitado el llenado de las botellas. Esperamos que pronto podamos completar la barda y mostrarles cómo quedó. Agradecemos a nuestras hermanas y los laicos su colaboración.

Albergue San Juan Diego, Huehuetoca, Diócesis de Cuautitlán.

El 14 de cada mes en la congregación tenemos el compromiso de orar por la justicia y paz, es por ello que para hacer efectivo este compromiso, el día 15 de agosto las hermanas y aspirantes de la comunidad de formación Cuautitlán, visitamos el albergue San Juan Diego, en Huehuetoca, Diócesis de Cuautitlán, casa del migrante. En nuestra visita encontramos un grupo de 33 hermanos centroamericanos que pasan por México para alcanzar el "sueño americano", compartimos con ellos una despensa y nos unimos en oración por sus necesidades. La coordinadora de la casa nos compartió que los migrantes, en su mayoría hombres llegan a éste albergue buscando protegerse de la intemperie, de la inseguridad, algunos llegan agredidos, lastimados por el tren, con hambre, con frío, entre muchas otras dificultades que pasan por el camino. 

Encomendamos al Señor y Nuestra Señora del Camino los proteja para que puedan llegar a su meta, así también oramos por todos aquellos que les tienden la mano en un gesto solidario.

Comunidad de Cuautitlán.